Las personas asociadas a las HMM son hombres y mujeres de diferentes edades y estados de vida, quienes se sienten identificadas con la espiritualidad, la misión y la búsqueda permanente de salud integral que promueve la congregación. Vibran con el espíritu y el carisma de nuestra comunidad.
Como asociados y asociadas, hacen el compromiso de vivir la visión y los valores que fomenta la congregación, dentro del contexto de su estilo de vida y de sus propias responsabilidades.
La asociación lleva a una manera de vivir cuyo sentido crece en la medida en que la persona profundiza en los valores y la visión que compartimos.
Su identidad y propósito se revela cuando:
Entienden sus vidas y trabajos como expresiones de la presencia sanadora de Dios en un mundo herido.
Profundizan en su vida espiritual a través de la reflexión, la oración, la liturgia y de acciones que promuevan la salud integral en ellos y ellas mismas y en otras personas.
Dan testimonio al mundo del entendimiento entre las diversas culturas y religiones.
Promueven la reconciliación y la paz en todos los aspectos de la vida.
Reflexionan acerca de cómo integrar todos estos valores en sus vidas.
Las personas asociadas no profesan votos pero asumen públicamente un compromiso.