... una opción que abarca todo tu ser. Implica estar atenta a la experiencia de Dios en la propia vida. Es estar al servicio de la promoción y defensa de la vida en cualquiera de sus formas y en búsqueda permanente de la salud integral.
... optar por vivir en misión e iniciar un proceso de aprendizaje a lo largo de la vida, de crecimiento permanente y en relación madura con Dios, consigo misma y con las demás personas.
... comprometer la vida a favor del pueblo marginado y empobrecido, por medio de la profesión de los votos, y estar dispuesta a vivirlos según el carisma de la congregación.
... compartir todo lo que se tiene y estar dispuesta a trabajar junto a otros y otras en la creación de un mundo más justo y humano.
... estar abiertas a ir más allá de nuestras propias fronteras, para encontrar un nuevo rostro de Dios en otras personas, otras culturas y otras religiones.
... tener el privilegio de entrar en las vidas de otras personas y caminar juntas hacia la salud integral.
... estar presente para las demás personas de tal forma que se reconozcan y aprecien. Que les motive a usar sus dones para promover vida en ellas mismas y en otros y otras.
... hacer presente el espíritu de amor de Jesús entre nosotras y para el mundo.
... ser compañera, presencia contemplativa, compasiva y sensible a las necesidades de nuestro entorno.
... vivir relaciones que den vida y que muestren que Dios está presente en cada persona y en toda la creación. Unificando donde hay división, dando esperanza a los y las demás.