Su legado, nuestra inspiración

Esta colección de frases de Anna Dengel refleja la profundidad de su carisma. Es parte de su legado, el cual ha inspirado y sigue inspirando a nuestra Congregación. El leerlas, de alguna manera, es darle voz a su propia perspectiva y significado de la misión. Al mismo tiempo, nos permite entender y apreciar más la llama que ardió en el corazón de quien preparó el camino para nosotras.

Anna fue una mujer de amplios horizontes, tanto geográfica como espiritualmente. Las muchas vidas que tocó en diferentes épocas y circunstancias, son testigos del impacto de su inspiración. Su vida estuvo marcada por la escucha continua. Todas las características de su llamado estaban allí desde el principio, fuertes y claras. Antes de que pudiera darles una expresión concreta en tiempo y cultura, a través de su historia, ella ya estaba viviéndolo.

Su mundo era el mundo de Dios. Ese fue el secreto de la unidad de su ser: El poder sentir la necesidad de amar al mundo de la manera como Dios lo hace. La intimidad con Dios y la preocupación por el sufrimiento de la gente fueron una sola cosa para Anna. Para ella, buscando a Dios se le encuentra en la cara de quien nos necesita, de la persona hambrienta, desnuda o enferma.

Por eso, dejemos que Anna nos hable con sus propias palabras acerca de...

Nuestra vocación | Ser misionera  | Medicina-Ciencia Misionera | Manifestar a Cristo | Ser HMM | Vida Religiosa | Relación con Dios - Oración | Confianza en Dios | Acción - Contemplación | Gratitud - constante celebración | Atención a los signos de los tiempos | Interdependencia | Amor por la Iglesia | Preparación para la misión | Sensibilidad a la presencia de Dios en la naturaleza | Sentido del humor | Sus oraciones

Nuestra vocación

"Nuestra vocación es hermosa. Nuestro trabajo es tan bello: vivir para el honor y la gloria de Dios, ayudando a las personas todo el tiempo. Ayudar a extender la fe por medio de nuestras vidas, nuestro ejemplo y todo lo que hacemos. Piensen un momento en lo que significa eso: poder vivir toda la vida de esta manera. Debemos estar felices de que Dios nos ha llamado a esta vocación."

"Nuestra vocación es servicio. Para hacer nuestra vida totalmente armoniosa en el servicio de Dios, tenemos que hacer de todo un servicio hecho por el amor a Dios."

"Nuestra vocación es un llamado al sacrificio y a la alegría.. El amor se mide por el sacrificio porque tantas cosas ahora van contra la naturaleza. Nuestros tiempos requieren de una prudente audacia. Yo no creo en la impetuosidad o en tentar a la providencia, pero sí creo en hacer las cosas aún a costa de sacrificios, contando con la voluntad y la disposición de las hermanas para hacerlas. Una fácilmente podría estar con miedo de pedir esto a las hermanas, pero pienso que sería una injusticia hacia ellas y frente a las necesidades y oportunidades de nuestros tiempos."

"Nuestra vocación es ardua pero vale la pena. Lo principal es que estemos convencidas de ello."

Ser misionera

"Toda nuestra vida tiene que ser misionera, así que tenemos que estar completamente impregnadas con el espíritu misionero. Las ideas misioneras deben influenciar todo nuestro pensar, orar y actuar."

"Somos misioneras cuando estamos en casa o lejos, aquí y ahora. desde el día en que entramos hasta el día en que morimos. Toda la atmósfera de nuestra congregación es misionera. Lo bebemos inconsciente, consciente y subconscientemente. Somos particularmente y de manera definida una congregación misionera."

"En una congregación como la nuestra, tenemos que ser misioneras. Esto tiene que brotar por sí sólo. Tiene que desarrollarse en nosotras para que sea una manifestación de nuestra vida interior y de nuestro espíritu, sin importar a dónde vamos. Ya está aquí el espíritu misionero, pero tenemos que hacerlo más fuerte en la medida en que avancemos y seamos más conscientes de él. Sólo se realiza algo si se tiene conciencia."

"Lo importante de la vida misionera es la actitud interior con la cual actuamos.. Debemos aspirar a la bondad, la amabilidad, la paciencia, la tolerancia, el perdón y la humildad, más que atender a grandes números de pacientes, si está fuera de nuestro alcance, tratarlos como Cristo los trató."

"Al principio pensarías que es una responsabilidad grande ser misionera. Pero qué alegría poder manifestar a Cristo. Él sabía que no seríamos representantes perfectas, pero al mismo tiempo que no seríamos mediocres, teniendo la buena voluntad y queriendo ser tan buenas como nos sea posible."

"Todo nuestro programa de misión es: "Que brille su luz ante la gente para que vea sus buenas obras y glorifique a su Padre." Si lo hacen bien, no pueden hacer otra cosa que glorificar a Dios, y no tienen que preocuparse por los resultados."

Medicina - Ciencia misionera

“La ciencia médica es por naturaleza una ciencia misionera. Quiere estar disponible para todas las personas sin distinción de color, raza ni credo. Sin embargo, la aplicación de esto será una tarea tediosa y llena de obstáculos.”

 "En un hospital de misión católica, el amor y la amabilidad deben ser un testimonio de que hay un Dios que ama y cuida de sus criaturas; de que todas las personas de todas las razas, de todas las condiciones, son hermanos y hermanas en Cristo."

Manifestar a Cristo

"Nuestra principal tarea misionera es manifestar a Cristo. El era todo - el sacerdote, el educador, el sanador, el amante de los niños pequeños. Deberíamos tener verdadera misericordia y cariño, simpatía e interés personal para representar a Cristo. Como seres humanos, solamente podemos asumir un aspecto. Él nos ha bendecido con uno: sanadoras de las personas enfermas."

"Manifestamos a Cristo y tenemos que ser atractivas. Muchas veces, para hacer las cosas por Cristo y dejarlo brillar a Él, tenemos que hacer esfuerzos, salir de nuestras rutinas, usar nuestra inteligencia, nuestras manos y pies, todo nuestro ser. Pero debemos hacerlo si de verdad queremos ser discípulas y llevar a cabo un apostolado."

"Nuestra presencia en cada pueblo debe ser como si Jesús estuviera caminando entre ellos.”

"En lo que se refiere a nuestro objetivo, no se puede cambiar. Es ser Hermanas Misioneras Médicas (una bella combinación): religiosas dedicadas a manifestar a Cristo a los enfermos y a las que sufren en las misiones. La gran pregunta es: ¿hasta qué punto manifestamos a Cristo? Es una pregunta muy seria."

"Ser verdaderamente cristiana significa manifestar a Cristo. tanto como podemos. Creo que deberíamos estar felices porque Dios nos ha dado esta vocación. No tenemos que tener miedo. Él nos dará el poder en tal grado como lo desea."

"Debemos hacer que Cristo esté presente, presente en la India, en Africa, aquí y en todo sitio a dónde vamos. Piensen ustedes mismas en qué manera, con la gracia de Dios, y con nuestros medios, podemos hacer presente a Cristo. Si Cristo actúa en nosotras podemos llevar gracia y alegría verdadera."

"Vivir en el Espíritu de Cristo es una manera de reunir bajo un mismo techo acogedor a todas las clases, todos los colores y todas las creencias."

"El sufrimiento no aliviado es enorme en este mundo. Nuestro trabajo consiste en caminar por estos países como Cristo. Habría tanto alivio. Estoy segura de que Dios lo quiere."

"Si en la comunidad ponemos tanto esfuerzo para la preparación, la formación y la educación y al final no manifestamos a Cristo, al menos de una manera humilde y limitada, no valió para nada."

“El amor personal de Cristo aplicado a nuestro prójimo, nos hace más pacientes, más atentas, más capaces de pensar, más interesadas en los demás, más amables, más ansiosas de ayudar, de hacer lo mejor por aquellos que están bajo nuestro cuidado. Por aliviarles, animarles, confortarles. Nos impulsa a tratar con cariño a sus seres queridos, a ser discretas, respetuosas, consideradas y nunca ser rígidas.”

Ser HMM

"Una debe querer aprender por sí misma. y no depender tanto de que le enseñen. Háganse ustedes mismas unas Misioneras Médicas del todo. No seguidoras a ciegas, sino una miembro a quien le gusta y que está ansiosa por la causa de Dios. Guarden lo que han aprendido y construyan sobre ello. Si lo hacemos así, en verdad consideraremos nuestra vocación como un acto de gracia de Dios, y por nada del mundo la dejarán."

Vida Religiosa

"Cuando llegan a la Congregación, se comprometen a dar todo su ser al servicio de Dios. Dios nos invita y nosotras nos comprometemos. Es algo mutuo. Si no entendemos que la vida religiosa es buscar sólo a Dios y no a nosotras mismas, no entenderemos la vida religiosa."

"Mi ideal es que en nuestra congregación la vida religiosa sea sincera, sencilla y luminosa. Odio lo que llaman "de monjitas", porque no debería haber frialdad, ni vacío, ni falsedad en la vida religiosa. Yo amo a la vida religiosa y cuando una envejece, se da cuenta de que es tan plena porque se trata de amar a Dios con sinceridad, sencillez y clara visión."

"Les digo que depende de nosotras aprender a valorar y estimar de manera correcta lo que significa la vida religiosa; así, su vocación religiosa quedará como un árbol bien enraizado. Pero si no está bien arraigado, no quedará."

"Seamos religiosas buenas y comprometidas sin calcular el costo. Si servimos a Dios con todo nuestro corazón, alma y mente, se volverá parte nuestra. El buen ejemplo es lo que se es y saldrá espontáneamente."

"Buscando sólo a Dios y no a sí misma, adquieren un espíritu de generosidad, de sacrificio y de alegría... y, añadiría, la leche de la ternura humana. Algunas personas carecen de este toque de ternura. En nuestra vocación éste es especialmente necesario."

Relación con Dios - oración

"Una oración significativa debería tener:

- Fe en el poder y el amor de Dios.

- Inspiración y ejemplo de una entrega completa de nosotras mismas a los planes de Dios.

- La certeza de que Dios vive en nosotras y una gratitud inmensa por ello."

"Buscar a Dios no es tan complicado: significa unificar todo en Él, nuestra vida espiritual y religiosa, nuestros pensamientos, nuestros deseos, nuestro trabajo. Esta integración lleva a un espíritu de oración si toda nuestra vida está centrada en Dios. Eso no significa rezar todo el día en la capilla, sino vivir en un espíritu de confianza."

"No tenemos el poder de hacer milagros, pero sí tenemos el poder de desarrollarnos y asomarnos y mirar a los secretos de Dios."

"Uno de los más importantes elementos para las misioneras es rezar. Nuestra vida de oración tiene que ser profundizada. Es una obligación para las religiosas; de otra manera no podríamos ser "la sal", no tendríamos ninguna atracción y no seríamos de mucha utilidad."

"Nos gusta rezar como lo hace la Iglesia; tenemos que prepararnos y escuchar bien. Supone pensar bastante, preparar algo real y viviente, y así ganar una visión madura de la vida. La liturgia es hermosa, pero tiene que ser verdadera liturgia, no sentimentalismo."

“Debemos siempre tratar de no solo hacer las cosas bien, sino de hacerlas mejor cada día. Nuestra vida espiritual debe renovarse cada año. Debería ser como un árbol que añade un anillo a su estructura cada año.”

"Nunca podrán agotar las riquezas de la vida espiritual. Llega la gente a una comunidad religiosa y poco a poco se despierta y ve cuán maravillosa, rica y variada es la vida espiritual. Simplemente no hay fin en ella, es rica, es maravillosa."

Confianza en Dios

"La falta de seguridad es falta de confianza en Dios. El mundo es inseguro porque la gente no confía en Dios, sino que pone toda su fe en seguros y dinero. Nadie está seguro mientras está en el mundo, sólo estamos seguras en Dios. No hay verdadera seguridad en las cosas materiales. La gran tarea es siempre la de depender mucho de la ayuda de Dios."

"Nuestra vida se mantiene pobre mientras no hay fe. Tengo un gran anhelo. Está en todo el evangelio. Nuestra Señora es un ejemplo extraordinario de fe y si queremos formar nuestras vidas según Nuestra Señora, debemos estudiar especialmente su fe y su generosidad. No hay ningún momento en su vida donde eso no sea obvio."

"Tenemos que estar muy serenas en nuestra alma y buscar a Dios. Eso es lo que trae la paz - no estar divididas. Si verdaderamente buscan a Dios, les trae paz, les trae alegría y nada les perturba, pase lo que pase. Les da mucha fuerza porque las unifica. Ya no se siente desgarramiento interior."

"Tenemos que avanzar con gran optimismo, no un optimismo superficial, sino fundado y arraigado en la fe, esperanza y caridad... Dios no espera lo más heroico sino un servicio razonable, dedicado y bueno para que podamos dejar brillar nuestra luz y así servir, para que brille nuestra luz y así glorifiquemos a Dios."

"El mundo entero está en un proceso de evolución y revolución. Cada cierto tiempo sucede eso, si estudiamos la historia. El momento presente es muy bueno. Es un tiempo difícil de vivir, pero al fin el mundo se está haciendo UNO; y al menos hay un futuro mejor para propagar el evangelio. Estamos llegando a los últimos tiempos. Estos son simplemente como dolores de crecimiento o de parto. Es doloroso. Pero todo va hacia algo bueno. Dios dispone todo para lo mejor, así que tenemos que estar serenas y no fruncir la frente ni poner caras tristes."

"Sean optimistas, venga lo que venga no debemos tener miedo. Estamos en las manos de Dios."

"Debemos de tener valentía y tenemos que desarrollarla dentro de nosotras. Nuestros tiempos requieren de un atrevimiento prudente." “Siempre habrá dificultades. Eso es parte de la vida. Sin embargo las podemos minimizar con nuestra habilidad para enfrentarlas y fortalecernos a partir de ellas”.

Acción - contemplación

"Nuestra vida es "ora et labora" y mucho de "labora". Una comunidad como la nuestra requiere de mucho trabajo. Nuestros campos de trabajo serán casi todos pioneros y no hay duda de que nuestro trabajo demanda mucho de nuestra vida interior."

“El trabajo debe ser una de las expresiones de nuestra relación profunda con Dios."

"Estamos enviadas a ser pioneras en arar, construir, iniciar, preparar caminos para otros. Nuestra vocación es llevar a Cristo y extender la fe. Tenemos que llevarlo desde una "fuente interior" de oración. La vida misionera es activa pero basada en una verdadera espiritualidad."

"Debemos tener un horario regular, pero siempre hay que tener caridad y consideración, no obstante las circunstancias; si no, no manifestamos a Cristo."

"Nuestra vida es al mismo tiempo religiosa y apostólica.. A propósito digo " religiosa - apostólica" como un solo concepto, para recalcar que en nuestra vida un aspecto tiene que nutrir y activar al otro. Como dijo Pío XII, la más abrumadora actividad puede ser combinada con la adquisición de las riquezas de la vida espiritual."

Gratitud – constante celebración

En muchas oportunidades expresaba gratitud por todo. Por su familia, por su infancia feliz, por la educación que recibió, por las oportunidades que tuvo en la vida, por el llamado, por la congregación, por los y las bienhechoras y por toda la gente con la que tenía contacto.

“La maravillosa providencia de Dios ha atravesado toda mi vida como un hilo dorado.”

Atención a los signos de los tiempos

Además de su sensibilidad para percibir la presencia de Dios en la naturaleza, Anna tenía “ojo interior” para percibir la presencia de Dios en la gente, en la familia humana a quienes alcanzó con su corazón y con sus dones, con compasión y cuidado. Durante su vida, Anna mostró que era no solamente muy observadora, sino que había desarrollado una gran sensibilidad, el ojo del corazón, el ojo de la sabiduría, el ojo del amor. Esto le ayudó para tener una visión detrás del acontecimiento o de la persona, y entrar en contacto con el significado profundo de esas experiencias de vida.

"Somos nosotras las que nos debemos adaptar a las necesidades y no las necesidades a nosotras”

“Como misioneras, las necesidades y los sufrimientos de la humanidad deben encontrar eco en nuestro corazón.”

“El futuro es de ustedes. Están tan conscientes de las necesidades del presente como yo lo estuve en el pasado.”

"Nunca debemos temer al cambio si éste es necesario."

Interdependencia
El gran todo siempre está hecho de pequeñas partes. Ella citaba esta historia: Cuando al constructor de la muralla China le preguntaron como había logrado algo tan grande y majestuoso, él dijo: “La muralla no es más que piedras colocadas una sobre la otra”. Anna Dengel dijo: "Todas las cosas grandes están hechas de pequeñas partículas insignificantes por ellas mismas, pero que ensambladas en una determinada manera, asumen importancia y utilidad. Esto demuestra que las cosas se vuelven útiles cuando se combinan con un propósito.”

Amor por la Iglesia

El amor de Anna Dengel por la Iglesia, y el deseo de que éste amor influenciara a todas las miembros de nuestra sociedad, estaba enraizado en un nivel muy profundo de espiritualidad que le hizo tener paciencia con la lentitud de la Iglesia por aceptar los cambios.

"Esas son las limitaciones de nuestra Iglesia como institución, pero ellas no definen su esencia. Conocer verdaderamente la Iglesia es experimentar su vida mística a través de la celebración de los misterios. Es ahí donde el amor se nutre y se sostiene."

"Como misioneras, las hermanas deben tener un gran amor por la Iglesia. Deben conocer la Iglesia, vivir con ella en la liturgia, trabajar y sufrir por su crecimiento. Tenemos que rezar mucho para que nuestra congregación sea un verdadero instrumento en las manos de la Iglesia, que seamos lo que la Iglesia espera de nosotras. Tenemos que interesarnos por ello de manera individual y colectiva. Las cosas no vienen por sí solas. Así como las flores, tenemos que cultivarlas."

Preparación para la misión

"Nuestra dedicación religiosa y nuestra educación y formación son los instrumentos de nuestra vida apostólica y nuestro trabajo ofrece las oportunidades."

"No se puede ir muy lejos sin conocimiento profesional. En el cuidado de los enfermos se necesita personas que lo asumen para hacerlo bien. La generosidad es necesaria, pero no es suficiente para todo un día. Sin embargo, tener sólo conocimientos técnicos sin una dirección es bastante pobre. Si se tienen las dos cosas, es maravilloso. En nuestra congregación pido, deseo y espero que podamos combinar las dos. Si no, sería muy triste. Lo que se llama profesionalismo tiene su aspecto frío y tenemos que combatirlo. Si una tiene verdadero amor por Dios y verdadero amor por el prójimo, una lo supera. Tenemos sólo una vida y hay que sacar lo mejor de ella. De veras, tenemos que esforzarnos."

“El heroísmo iluminado no basta. Debemos prepararnos lo mejor posible para cualquier cosa que hagamos.”

Sensibilidad a la presencia de Dios en la naturaleza

“El Señor es mi firmamento. El firmamento es el bello cielo, el techo que está sobre nosotras.....un techo que nos da seguridad. Nos hace pensar en los atributos de Dios......todo está en el firmamento: El sol, las nubes, los atardeceres. Dios es grande, inmenso....y puede hacer cosas tan maravillosas. Debemos profundizar en ello. Eso nos da paz y confianza. Cuando es de noche y miro las estrellas pienso en la inmensidad...y ella es un atributo de Dios. La otra es la belleza......la belleza del firmamento. Dios nos ha dado esta belleza de la naturaleza como signo de lo que Él es. Él es inmensidad y belleza.”

Sentido del humor
"Se dice que la risa conduce a la salud. Si esto es así, nosotras tuvimos un gran almacén de éste precioso regalo en nuestro primer año como Misioneras Médicas pioneras."

"Yo enfatizo especialmente en que el sentido del humor es necesario para las misioneras. Si no lo tienen, la vida se puede volver tan rígida y tan dura y tan seria!. Si vemos el lado gracioso de las cosas, eso siempre ayuda."

"Nuestra vocación es también un llamado a la alegría, a comprometernos con el servicio de Dios y el servicio a nuestros prójimos."

"La alegría del Cristiano no es una alegría superficial. Está basada en la fe inamovible en un Dios cercano y amoroso, y en la certeza de la salvación y de la vida eterna. Dejemos que esto se manifieste en nuestras palabras y en nuestros actos. Irradiemos nuestra fe y nuestra esperanza en un Dios cuya bondad y amor se manifiesta entre nosotras para prepararnos para la dicha de nuestro encuentro cara a cara con Él."

Sus oraciones

Oración por la congregación

Oh Dios, te damos gracias por todos los beneficios
que nos has concedido,
particularmente por la gracia de nuestra vocación.
Te suplicamos por la intercesión de la
Bienaventurada Virgen María, Causa de Nuestra Alegría,
que preserves a tu familia de todo mal.
Extiende sobre ella tu amorosa protección.
Concédenos amarte con todo el corazón y con toda el alma,
y al prójimo como a nosotras mismas;
y llegar al grado de unión contigo destinado para nosotras.
Concédenos la gracia de servirte con alegría
y perseverar en nuestra vocación.
Inspira en todas las hermanas
el espíritu de pobreza, castidad y obediencia,
de caridad, gentileza, sencillez y generosidad.
Que nos amemos unas a otras
con verdadero amor de hermanas.
Danos seguridad de estar siempre unidas
y de vivir en paz.
Bendice nuestro trabajo y ayúdanos a hacerlo bien
para tu mayor honor y gloria
y por el bien de nuestro prójimo.
Ilumina y fortalece a nuestras coordinadoras.
Bendice y protege a nuestros padres y parientes,
a nuestros amigos y bienhechores.
Bendice a todos los que están bajo nuestro cuidado
y ten piedad de los moribundos.
 

Anna Dengel
 

Si amas

Si amas,
eres creativa.

Si amas,
tratas de entender
te interesas.

Si de veras amas,
eres paciente,
eres perseverante.

Si realmente amas,
te adaptas.

Si amas,
quieres dar de ti misma
incansable, abierta y generosamente.

Si amas,
quieres servir
y no sólo trabajar.

Sólo se entrega plenamente
quien ama.

Anna Dengel

 


 

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